El ministro de Cultura de la República Dominicana, Roberto Ángel Salcedo, lideró este martes la inauguración de la Semana de América Latina y el Caribe 2026 en la sede de la UNESCO, un evento que reúne a delegaciones regionales para fomentar el intercambio cultural, la cooperación y el desarrollo sostenible.
El encuentro, organizado bajo la coordinación del GRULAC, se desarrolla del 2 al 5 de junio e incluye exposiciones artísticas, muestras gastronómicas, ferias de artesanía, proyecciones de cine y espacios académicos enfocados en la diversidad, la paz y la sostenibilidad.
Durante la ceremonia de apertura, Salcedo resaltó la amplia herencia cultural de América Latina y el Caribe, afirmando que la región representa “historia viva, mestizaje e identidad”, donde la diversidad no divide, sino que enriquece.
El ministro subrayó además la importancia del evento para fortalecer los lazos entre naciones y proyectar al mundo una identidad construida a partir del intercambio de tradiciones y expresiones artísticas.
En el caso dominicano, destacó la riqueza del patrimonio cultural nacional, recordando expresiones reconocidas por la UNESCO como la Cofradía del Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella y el teatro bailado de los Guloyas de San Pedro de Macorís, así como el merengue y la bachata, inscritos como patrimonio inmaterial de la humanidad.
También mencionó la reciente incorporación de los conocimientos asociados a la elaboración del casabe, impulsada junto a varios países de la región.
Salcedo reiteró el rol de la UNESCO en la protección de las tradiciones y afirmó que la cultura es un derecho fundamental y una herramienta clave para la paz y el desarrollo sostenible.
Asimismo, promovió la candidatura de la República Dominicana al Comité del Patrimonio Mundial para el período 2027-2031, organismo encargado de evaluar y supervisar bienes culturales y naturales de valor universal.
Como parte de la inauguración, fue presentada una exposición de máscaras de carnaval dominicano, que refleja la mezcla de influencias indígenas, africanas y europeas.
La programación concluirá el 5 de junio con el Día del Caribe, dedicado a la música, la gastronomía y la danza de la región, así como al impulso de las industrias creativas como motor de desarrollo económico e integración cultural.




