Un tribunal de tránsito del Distrito Nacional impuso medidas de coerción contra Frederic Augusto Emam Zade Lluberes, acusado de conducir la yipeta Porsche que impactó un vehículo de la Dirección General de Migración (DGM) en un accidente ocurrido el pasado 31 de mayo en la avenida Jiménez Moya con Independencia. En el hecho resultó gravemente herido el agente Snayder Almánzar, quien falleció posteriormente a causa de las lesiones sufridas.
La jueza Rocío Espejo, de la Sexta Sala del Juzgado de Paz Especial de Tránsito, ordenó una garantía económica de RD$2 millones a través de una aseguradora, además de presentación periódica e impedimento de salida del país. Estas medidas buscan asegurar la presencia del imputado durante el proceso judicial, en el que se le investiga por presuntas violaciones a la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, así como a varios artículos del Código Penal.
El accidente
Según el informe preliminar, la yipeta Porsche blanca, en la que viajaban tres personas, transitaba a alta velocidad en dirección norte-sur por la avenida Jiménez Moya. Al llegar a la intersección con la avenida Independencia, habría cruzado un semáforo en rojo, impactando una camioneta doble cabina de la Dirección General de Migración.
En el vehículo oficial se encontraban seis agentes de Migración y cinco miembros del Ejército de la República Dominicana. Como consecuencia del choque, dos agentes migratorios y cuatro militares resultaron heridos. El agente Snayder Almánzar sufrió las lesiones más graves, incluyendo un trauma craneoencefálico, y fue trasladado de inmediato por unidades del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 a un centro de salud.
Almánzar permaneció hospitalizado desde la madrugada del 31 de mayo, pero falleció la noche del martes 2 de junio debido a un shock hipovolémico provocado por la gravedad de las heridas.
Reacciones
La Dirección General de Migración confirmó el fallecimiento del agente y expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros de trabajo. La institución destacó la dedicación y compromiso de Almánzar con el servicio público, recordando que pertenecía a la Tercera Promoción de Agentes de la DGM, graduada en 2025.
La entidad lamentó profundamente la pérdida y subrayó la importancia de que se haga justicia en este caso, que ha generado gran conmoción en la opinión pública por las circunstancias en que ocurrió el accidente y por el perfil del vehículo involucrado.
Proceso judicial
El imputado enfrenta un proceso judicial que podría derivar en sanciones severas de comprobarse las violaciones a la normativa de tránsito y al Código Penal. La Ley 63-17 establece penas y responsabilidades claras para los conductores que incurren en imprudencias graves, como exceso de velocidad y violación de señales de tránsito, especialmente cuando estas acciones provocan lesiones o la muerte de terceros.
La medida de coerción impuesta busca garantizar que el acusado no evada la justicia mientras se desarrollan las investigaciones y se avanza hacia un eventual juicio. El caso se mantiene bajo seguimiento de las autoridades competentes, quienes deberán determinar las responsabilidades penales y civiles correspondientes.
Impacto social
El accidente y la posterior muerte del agente Snayder Almánzar han reavivado el debate sobre la seguridad vial en la República Dominicana, donde los incidentes de tránsito continúan siendo una de las principales causas de mortalidad. Organizaciones civiles y ciudadanos han expresado su preocupación por la frecuencia con que se registran accidentes relacionados con exceso de velocidad y el irrespeto a las señales de tránsito.
La magnitud del caso, sumada al hecho de que involucra a un vehículo de lujo y a un agente de Migración en servicio, ha generado gran cobertura mediática y atención pública. Para muchos, este proceso judicial será una prueba de la capacidad del sistema de justicia dominicano para aplicar sanciones ejemplares y reforzar la cultura de responsabilidad en las vías.




