El papa León XIV ha llegado este sábado a España en el marco de una visita apostólica que se extenderá hasta el 12 de junio y que incluirá también paradas en Barcelona y las Islas Canarias. Su llegada ha estado marcada por un amplio despliegue institucional, atención mediática internacional y muestras de bienvenida en distintos puntos de Madrid.
Tras aterrizar en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a las 10:12 horas, el pontífice fue recibido con honores oficiales en el Palacio Real por el rey Felipe VI, la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, en un acto solemne celebrado en la Plaza de la Armería.
Durante su primer discurso en territorio español, León XIV hizo un llamamiento a la sociedad para abandonar las “narrativas polarizantes” y apostar por la “reconciliación y cooperación entre las distintas fuerzas del país”. El pontífice defendió la cultura del “encuentro” frente a la del enfrentamiento, a la que atribuyó la generación de divisiones y conflictos sociales.
El rey Felipe VI, por su parte, destacó la importante labor social de la Iglesia católica, aunque también recordó el dolor causado por los casos de abusos, subrayando la necesidad de justicia y reparación. Valoró además la “firmeza y claridad” del papa en el tratamiento de estos casos.
La visita del pontífice ha generado gran expectación mediática, con más de 2.400 periodistas acreditados de unos 30 países, que siguen de cerca cada movimiento de su agenda oficial.
En un tono más distendido, durante su viaje, León XIV bromeó con la posibilidad de encontrarse con el cantante Bad Bunny en Madrid y comentó también su afición por el fútbol, señalando con humor que, aunque el papa “es de todos los equipos”, él simpatiza con el Real Madrid.
La visita continuará en los próximos días con actos oficiales, encuentros institucionales y actividades pastorales en distintas ciudades del país.




