El rey británico Carlos III evaluará los alquileres sin coste que disfrutan sus sobrinas Beatrice y Eugenie, hijas del príncipe Andrés, según informa este viernes The Times, en medio de un creciente debate sobre los privilegios y las finanzas de la monarquía.
Un reciente informe de la Oficina Nacional de Auditorías reveló que Andrés subarrendó durante veinte años tres casas de campo en la finca Royal Lodge, pagando únicamente un simbólico «grano de pimienta». Además, sus hijas ocupaban de forma gratuita dos residencias dentro de los palacios de Kensington y St. James.
El uso de estas propiedades fue autorizado por la difunta reina Isabel II, y Andrés las mantuvo pese a las sanciones que le retiraron títulos y propiedades debido a sus vínculos con el criminal estadounidense Jeffrey Epstein. Dichas medidas, sin embargo, no afectan a sus hijas, quienes siguen siendo princesas.
Según The Times, Carlos III revisará este año el estatus de estas residencias, aunque aún no se ha tomado ninguna decisión al respecto.
Beatrice, de 37 años, y Eugenie, de 36, no realizan funciones oficiales pese a su título de princesas. Ambas poseen otras propiedades en Inglaterra y Portugal, por lo que solo utilizan de manera ocasional las residencias de Kensington y St. James.




