El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, mantuvo este lunes una conversación telefónica con los mediadores de la Casa Blanca para el conflicto con Rusia, Steve Witkoff y Jared Kushner, en la que agradeció su “disposición para trabajar de forma intensa en las próximas semanas” con el fin de reactivar la vía diplomática y avanzar hacia una posible salida a la guerra.
En un mensaje difundido en redes sociales, Zelenski subrayó que, pese a la atención internacional centrada recientemente en Oriente Medio por la guerra en Irán, el objetivo de lograr la paz en Europa sigue siendo prioritario en la agenda internacional.
Por su parte, el Kremlin aseguró que no ha recibido información oficial sobre estas conversaciones entre Kiev y los enviados estadounidenses. Moscú considera que el proceso de negociación está actualmente en pausa, aunque afirmó que sigue abierto a recibir a la delegación de Estados Unidos.
Durante la llamada, Zelenski también abordó con los mediadores posibles temas de la próxima cumbre del G7, que comenzará en Francia, y compartió datos de inteligencia ucraniana sobre los planes militares de Rusia en los próximos meses. Según Kiev, existe la preocupación de una posible nueva movilización rusa para reforzar sus tropas en el frente.
El mandatario ucraniano calificó la conversación como “muy positiva” y destacó la valoración favorable que, según él, los enviados estadounidenses hicieron de la posición de Ucrania. Sin embargo, no se confirmó ninguna visita próxima de los mediadores a territorio ucraniano, algo que Kiev considera importante, ya que Witkoff y Kushner han viajado a Moscú pero no a Ucrania en su labor diplomática.
Tras la llamada, Zelenski informó al presidente francés Emmanuel Macron, con quien también coordina la preparación del G7.
En el terreno militar, las autoridades ucranianas reportaron un ataque con misiles rusos contra la ciudad de Chugúyiv, en la región de Járkov, que dejó tres muertos y tres heridos. El servicio de emergencias confirmó que los equipos de rescate continúan trabajando en la zona.
El conflicto sigue marcado por la incertidumbre diplomática y la persistencia de los combates, mientras los intentos de reactivar las negociaciones avanzan con cautela y desconfianza entre las partes.




