Un reporte de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) expuso severas deficiencias en el Camp East Montana, complejo de tiendas de campaña instalado en Fort Bliss, El Paso (Texas), que se convirtió en el centro de detención de inmigrantes más grande del país. Según el documento, la mala gestión contribuyó a la muerte y sufrimiento de personas detenidas y al despilfarro de millones de dólares en fondos públicos.
En poco más de seis meses, tres migrantes fallecieron en las instalaciones. El caso más grave fue el del cubano Geraldo Lunas Campos, de 55 años, muerto en enero tras ser inmovilizado por guardias. La GAO denunció que pruebas relacionadas con el incidente estaban “desaparecidas o destruidas”. Una autopsia independiente determinó que la causa fue homicidio por asfixia, mientras el FBI mantiene abierta una pesquisa criminal.
Apertura apresurada y contratista sin experiencia
La investigación concluyó que el ICE aceleró la apertura del centro en agosto pasado sin terminar las obras ni realizar inspecciones básicas de higiene, seguridad y atención médica. El contrato de 1,300 millones de dólares fue adjudicado a Acquisition Logistics, empresa sin experiencia en gestión de centros migratorios.
El informe reveló que se gastaron millones antes de la llegada de los primeros detenidos, incluyendo pagos por seguridad, transporte y alimentación. Además, se siguió pagando por comidas para una capacidad máxima de 5,000 personas, aunque el número real rondaba apenas los 1,600.
Deficiencias sanitarias y de seguridad
La GAO documentó ausencia de cámaras en áreas clave, puntos ciegos de vigilancia, falta de accesibilidad para personas con discapacidad y carencia de espacios adecuados para visitas familiares y consultas legales. También se incumplieron protocolos médicos: se sustituyeron pruebas de tuberculosis por cuestionarios, lo que permitió que un enfermo fuera alojado con la población general, provocando un brote.
Otro caso señalado fue el suicidio del nicaragüense Víctor Manuel Díaz, de 36 años, quien fue colocado en una sala médica ordinaria en lugar de una celda especializada para personas en riesgo, sin cumplir controles de vigilancia.
Reacciones políticas
El senador demócrata Dick Durbin, del Comité Judicial del Senado, calificó las conclusiones como “devastadoras” y aseguró que revelan lo peligrosa e irresponsable que es la campaña de deportaciones masivas de la administración Trump. Legisladores impulsaron la revisión independiente tras denuncias de condiciones “inhumanas” en el campamento.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que el contratista fue sustituido y que se busca garantizar “los más altos estándares de detención” con mayor atención médica en el lugar.
El informe concluye que las fallas administrativas, la supervisión deficiente y la contratación apresurada generaron riesgos significativos para la seguridad y el bienestar de los migrantes recluidos en el centro.




