Una niña invidente llamada Valentina conmovió este miércoles a los Reyes Felipe y Letizia y al Papa León XIV al presentar una maqueta de la Torre de Jesucristo, la más alta de la Sagrada Familia, acompañada de una explicación magistral sobre el legado del arquitecto Antoni Gaudí.
Un gesto cargado de simbolismo
La niña, que perdió la vista desde pequeña, sorprendió a las autoridades con su capacidad para transmitir la esencia del proyecto arquitectónico y espiritual de Gaudí. Con palabras sencillas pero profundas, describió cómo la torre simboliza la unión entre la tierra y el cielo, y cómo la obra completa refleja la fe y la creatividad que han convertido a la Sagrada Familia en un ícono universal.
Reacciones de los presentes
Los Reyes de España escucharon con atención y emoción el relato de Valentina, destacando la fuerza de su mensaje y la sensibilidad con la que explicó la importancia de la obra. El Papa León XIV, por su parte, elogió la capacidad de la niña para “hacer visible lo invisible” y subrayó que su intervención es un recordatorio de que la belleza y la fe pueden ser compartidas más allá de las limitaciones físicas.
El legado de Gaudí
La Torre de Jesucristo, que será la más alta del templo barcelonés, representa el corazón del proyecto de Gaudí y está destinada a convertirse en el punto culminante de la basílica. Valentina explicó que la torre no solo es un símbolo arquitectónico, sino también espiritual, pues busca elevar la mirada hacia lo trascendente y recordar la misión de la iglesia como espacio de encuentro y esperanza.




