La reina Margarita de Dinamarca, de 86 años, reapareció este jueves en un acto oficial después de haber sido hospitalizada en mayo por problemas coronarios y sometida a una angioplastia.
Acto en Fredensborg
Ayudada por un andador, Margarita presidió la entrega del premio Príncipe Harry, en honor a su difunto esposo, en el castillo de Fredensborg, su residencia al norte de Copenhague. La agencia Ritzau difundió una fotografía del evento.
Problemas de salud recientes
La reina fue ingresada el 14 de mayo en el Hospital del Reino de la capital danesa por una angina de pecho, que obligó a practicarle una angioplastia. Permaneció hospitalizada cinco días.
Seis días después, volvió a ser ingresada tras detectársele un trombo en la cadera, consecuencia de una caída anterior, y fue dada de alta el 29 de mayo. La Casa Real informó entonces que “su majestad se encuentra bien, pero debe seguir tomando las cosas con calma”.
Abdicación y legado
Margarita abdicó en su hijo Federico en enero de 2024, aunque mantiene el título de reina y continúa participando en actos oficiales. Su decisión de dejar el trono, tras 52 años de reinado, sorprendió al país durante su discurso de Fin de Año, apelando a su edad, a problemas derivados de una operación de espalda y a la necesidad de dar paso a la nueva generación.
Palabras de la primera ministra
La primera ministra Sanae Takaichi expresó “profundo pesar” por el fallecimiento de Kono en otra nota reciente, y en este caso sobre Margarita destacó su “carácter afable y honesto” y su papel en la diplomacia pacífica del país, subrayando que su legado sigue dejando huella en la política y en la sociedad danesa.




