Miles de personas participaron este domingo en una manifestación contra la Cumbre del G7 en Ginebra, Suiza, mientras los líderes mundiales se preparan para reunirse en la vecina localidad francesa de Évian-Les-Bains. La protesta, autorizada por las autoridades ginebrinas, derivó en enfrentamientos con la policía y actos de vandalismo.
Enfrentamientos y seguridad reforzada
La ruta autorizada para la marcha estuvo fuertemente resguardada por las fuerzas del orden, que lanzaron gases lacrimógenos contra grupos violentos. Cientos de manifestantes, en su mayoría jóvenes, ocultaron sus rostros con mascarillas y pañuelos, y algunos lanzaron piedras a los agentes. Uno de los helicópteros cayó en un estacionamiento privado y destruyó unos 20 vehículos eléctricos, mientras fragmentos del impacto alcanzaron edificios cercanos.
Manifestación feminista y protesta política
La primera parte de la marcha coincidió con una manifestación feminista por el Día de la Mujer, que se unió a la protesta contra los líderes del G7. El colectivo organizador “No G7”, integrado por más de 60 asociaciones, sindicatos y grupos de izquierda, convocó la movilización tras la negativa del Gobierno francés a permitir protestas en su territorio.
Ginebra, ciudad internacional
La ciudad suiza aceptó acoger la manifestación como un “deber moral” de garantizar la libertad de expresión, según explicó la funcionaria cantonal Carole-Anne Kast. Para controlar la situación, se cerraron 21 de los 26 pasos fronterizos con Francia y se desplegaron 4,000 militares en apoyo a la policía.
Antecedentes violentos
Las autoridades recordaron el antecedente del G8 de 2003 en Évian, cuando también se realizaron protestas en Ginebra que terminaron con cuantiosos daños materiales. Por ello, se impuso un recorrido limitado que evita el centro de la ciudad y el emblemático Puente de Mont Blanc, aunque los manifestantes pasarán frente a la sede de la ONU.
Precauciones en la ciudad
Decenas de comercios en el centro de Ginebra protegieron sus vitrinas con tablones de madera ante posibles disturbios. La OMC, ubicada cerca de la ruta de la marcha, reforzó su seguridad por ser considerada un símbolo del capitalismo y del libre mercado.




