La diputada Lidia Pérez, hermana del fallecido merenguero Rubby Pérez, sostuvo este lunes que las exigencias de justicia por el colapso de la discoteca Jet Set continúan firmes y no podrán ser acalladas, mientras avanza el proceso judicial contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat.
Previo a una audiencia pautada en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, la legisladora afirmó que tanto familiares de las víctimas como sobrevivientes seguirán insistiendo en sanciones proporcionales a la magnitud de la tragedia.
“No hay manera de silenciar un hecho que ha marcado profundamente a la sociedad dominicana”, expresó, al destacar que el dolor sigue latente entre los afectados. Añadió que “madres, niños y hermanos claman justicia”, y que ningún intento de frenar esas demandas tendrá éxito.
Pérez también manifestó confianza en que el caso sea enviado a juicio de fondo, aunque reiteró que las partes querellantes agotarán todos los recursos legales necesarios para lograr una reclasificación del expediente.
En ese sentido, el Movimiento Justicia Jet Set y familiares de las víctimas insisten en que los hechos sean tipificados como homicidio voluntario con dolo eventual, y no como homicidio involuntario, como mantiene actualmente el Ministerio Público junto a cargos por heridas involuntarias. Argumentan que los imputados habrían tenido conocimiento previo de fallas estructurales en el establecimiento.
El juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Reymundo Mejía Zorrilla, es quien deberá decidir si el proceso avanza a juicio de fondo contra Antonio y Maribel Espaillat o si se dicta un auto de no ha lugar.
La tragedia, ocurrida tras el colapso del techo del centro de entretenimiento Jet Set, dejó un saldo de 236 fallecidos y más de 180 personas heridas, de acuerdo con el expediente judicial.




