El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se manifestó en contra del proyecto de “Ley de Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional”, sometido por el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional el pasado viernes.
La organización política rechaza que el Gobierno solicite nuevos sacrificios tributarios sin transparencia, sin una estrategia integral contra la evasión, sin una explicación clara del destino de los recursos y sin evidencias verificables de un esfuerzo serio de racionalización del gasto público.
La posición fue fijada por el secretario general Johnny Pujols, junto a los miembros del Comité Político Temístocles Montás, Iván Lorenzo, Zoraima Cuello, así como los vicepresidentes del PLD y miembros del Comité Político Richard Medina y Margarita Pimentel, durante una rueda de prensa este lunes.
Pujols explicó que el PLD reconoce que el país enfrenta desafíos fiscales reales que requieren soluciones responsables, pero dentro de una política fiscal orientada al desarrollo nacional: que recaude mejor, combata la evasión con firmeza, proteja la inversión productiva, promueva la formalización, preserve la seguridad jurídica y garantice una rendición de cuentas efectiva ante la ciudadanía.
“El país no necesita simplemente cobrar más. Necesita administrar mejor, invertir mejor y rendir cuentas mejor. A eso es que tiene que dedicarse el gobierno”, expresó.
Asimismo, señaló que antes de solicitar nuevos sacrificios tributarios a las familias y a los sectores productivos, el Gobierno debe explicar por qué el gasto corriente pasó de representar el 14.1% del PIB en 2019 a 16.5% en 2025, un aumento de 2.4 puntos porcentuales.
A su juicio, este incremento es varias veces superior a los recursos adicionales que se pretende recaudar mediante la reforma tributaria. En ese sentido, cuestionó si el problema fiscal del país se origina exclusivamente en la insuficiencia de ingresos o si también responde al crecimiento sostenido del gasto corriente en los últimos años.
El PLD considera que una política fiscal responsable debe comenzar por la revisión de la calidad y el nivel del gasto público. Antes de imponer nuevas cargas tributarias a empresas, trabajadores y clase media, el Gobierno tiene la obligación de identificar áreas de ahorro, eliminar gastos innecesarios, mejorar la eficiencia administrativa y demostrar con cifras verificables que ha agotado todas las posibilidades de racionalización del gasto corriente.
En el documento entregado a los medios de comunicación, el PLD advierte que el denominado plan anticrisis del Gobierno afecta directamente a la clase media y frena el crecimiento económico del país, al aumentar los gravámenes y reducir la capacidad de inversión de las empresas privadas, principales sostén de la economía.
Finalmente, la organización política sostiene que la ciudadanía no puede ser llamada a aportar más recursos mientras persisten dudas sobre la capacidad del Estado para administrar con austeridad y eficiencia los recursos existentes. Afirma que una verdadera reforma fiscal debe equilibrar el aumento de ingresos con un compromiso firme de disciplina y responsabilidad en el gasto público.




