Bahía de las Águilas, Pedernales. La República Dominicana marcó un avance significativo en la protección de sus recursos marinos con la puesta en marcha del primer piloto nacional que incorpora tecnología de identificación permanente para el seguimiento de tortugas marinas, una iniciativa que permitirá fortalecer la investigación científica y mejorar las estrategias de conservación de estas especies.
El proyecto fue desarrollado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a través del Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos, en Bahía de las Águilas, una de las zonas costeras de mayor importancia ecológica del país y un área clave para la reproducción de especies marinas.
La iniciativa integra herramientas digitales de monitoreo, entre ellas la plataforma EarthRanger, un sistema que permite registrar y dar seguimiento en tiempo real a patrullajes nocturnos, anidamientos, varamientos y otros eventos relacionados con la protección de la fauna silvestre. Esta tecnología facilita la organización de datos, fortalece la capacidad de respuesta de los equipos de campo y mejora el control de las acciones de conservación.
Como parte del programa, el país implementó por primera vez el uso de microchips PIT en tortugas marinas, dispositivos electrónicos que permiten identificar de forma única y permanente a cada ejemplar. Esta tecnología posibilitará conocer sus desplazamientos, ciclos reproductivos y patrones de comportamiento, complementando el tradicional sistema de marcaje con placas metálicas.
El nuevo método representa un importante avance para la conservación marina, ya que permitirá identificar tortugas registradas en otras zonas del Caribe y ampliar el conocimiento sobre la movilidad y conexión entre diferentes poblaciones de estas especies.
Durante las primeras jornadas de trabajo, técnicos del Ministerio registraron tres ejemplares hembra de tortuga tinglar (Dermochelys coriacea), la especie de tortuga marina más grande del mundo. En uno de los casos, los especialistas documentaron el proceso de desove completo, mientras que en otro observaron una hembra que había culminado la puesta de huevos y realizaba labores de camuflaje del nido para protegerlo.
Los trabajos de campo incluyeron recorridos nocturnos de vigilancia, identificación de individuos, recopilación de datos biológicos y toma de muestras de ADN para apoyar investigaciones sobre diversidad genética, parentesco y relación con otras poblaciones de tortuga tinglar en la región.
Además, el Ministerio llevó a cabo jornadas de capacitación dirigidas a técnicos, inspectores costeros, guardaparques y voluntarios locales, quienes recibieron formación sobre el manejo del ciclo reproductivo de las tortugas marinas, técnicas de marcaje, recolección de información científica, uso de herramientas tecnológicas y procedimientos para la reubicación de nidos amenazados.
La capacitación contó con la participación de especialistas de Costa Rica, quienes aportaron sus conocimientos y experiencias en monitoreo, protección y seguimiento de tortugas marinas, contribuyendo al fortalecimiento de las capacidades nacionales.
Tecnología y ciencia al servicio de la biodiversidad
Las autoridades indicaron que los resultados de este piloto permitirán mejorar el conocimiento científico sobre las tortugas marinas, fortalecer los mecanismos de vigilancia y desarrollar nuevas acciones de protección basadas en información precisa.
Bahía de las Águilas, reconocida como uno de los ecosistemas costeros mejor conservados del Caribe, se convierte así en un punto estratégico para la aplicación de herramientas innovadoras que buscan garantizar la supervivencia de especies marinas de gran valor ecológico.
La experiencia obtenida en esta zona servirá como referencia para ampliar programas similares en otras áreas costeras de la República Dominicana, consolidando una gestión ambiental apoyada en la ciencia, la tecnología y la capacitación especializada.
En el marco del Día Mundial de las Tortugas Marinas, celebrado cada 16 de junio, esta iniciativa representa un compromiso renovado del país con la protección de estas especies emblemáticas y con la conservación de los ecosistemas marinos para las futuras generaciones.




