La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit de Noruega, fue sometida con éxito a un trasplante de pulmón, según informó la Casa Real noruega. Los médicos indicaron que la intervención ha evolucionado favorablemente hasta el momento y que la recuperación continuará bajo vigilancia especializada.
El cirujano cardiotorácico Arnt Fiane, responsable del Programa de Trasplante de Corazón y Pulmón del Hospital Universitario de Oslo Rikshospitalet, señaló que el procedimiento tuvo un resultado positivo en sus primeras etapas.
La princesa, de 52 años, permanecerá hospitalizada durante varias semanas como parte del proceso habitual después de una operación de esta complejidad. Durante ese tiempo, el equipo médico se encargará de ajustar su tratamiento, supervisar posibles complicaciones y acompañar su rehabilitación.
La intervención se realizó después de que su estado de salud empeorara debido a la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada en 2018. Esta enfermedad provoca daños y cicatrices en el tejido de los pulmones, dificultando la respiración y el funcionamiento adecuado del sistema respiratorio.
El príncipe heredero Haakon de Noruega modificará sus actividades oficiales para permanecer junto a su esposa durante la etapa de recuperación. La Casa Real anunció que ofrecerá nueva información cuando la princesa reciba el alta médica.
En los últimos meses, Mette-Marit había reducido sus apariciones públicas debido al avance de su enfermedad. En abril realizó su primera aparición utilizando oxígeno mediante una cánula nasal, una señal del deterioro de su condición respiratoria.
La situación de la princesa también generó un aumento en el interés por la donación de órganos en Noruega. Tras conocerse que había sido incluida en la lista de espera para un trasplante, miles de ciudadanos se registraron como donantes.
Además de sus problemas de salud, la princesa heredera ha atravesado un periodo complicado por las controversias relacionadas con su entorno familiar, entre ellas las informaciones sobre su vínculo con Jeffrey Epstein y el proceso judicial de su hijo Marius Borg Høiby, quien fue condenado por delitos graves en un tribunal de Oslo.




