Miles de simpatizantes de la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner se concentraron este sábado en el Parque Lezama, en Buenos Aires, en una gran movilización conocida como “banderazo”, para reclamar su liberación y denunciar lo que consideran una persecución judicial.
La protesta tuvo lugar en el marco del Día de la Bandera en Argentina y se desarrolló bajo las consignas “Cristina libre” y “basta de proscripción”. Los asistentes, en su mayoría militantes del peronismo, sindicatos y organizaciones sociales, portaron banderas celestes y blancas, pancartas y prendas con la imagen de la exmandataria.
Durante el acto, el diputado Máximo Kirchner, hijo de la ex presidenta, fue el único orador. Defendió la inocencia de su madre, afirmó que su situación impide que millones de ciudadanos puedan votar por ella en futuras elecciones y criticó la falta de unidad dentro del peronismo.
La exmandataria cumple actualmente arresto domiciliario tras la confirmación de una condena a seis años de prisión por irregularidades en la adjudicación de obras públicas en la causa conocida como “Vialidad”. La sentencia fue ratificada por la Corte Suprema en junio de 2025, lo que llevó a que comenzara a cumplir la pena en su vivienda del barrio Constitución, en Buenos Aires.
Los manifestantes también expresaron su rechazo al actual gobierno de Javier Milei y reiteraron su apoyo a Fernández, quien continúa siendo una figura central dentro del peronismo y la principal fuerza opositora del país.




