El vice primer ministro cubano Ramiro Valdés Menéndez, una de las figuras más destacadas del proceso revolucionario en la isla, murió este domingo a los 94 años en La Habana, tras más de seis décadas ocupando cargos de alta responsabilidad en el Estado y el Partido Comunista de Cuba.
La noticia fue confirmada por medios oficiales, que expresaron “profundo pesar” por el deceso del dirigente, a quien describieron como “héroe de la República de Cuba” y “del trabajo”, destacando su extensa trayectoria y su lealtad a la causa revolucionaria.
Valdés fue protagonista de momentos clave de la historia cubana. Participó en la expedición del yate Granma, en el asalto al cuartel Moncada en 1953 —junto a Fidel Castro— y posteriormente integró el Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, donde combatió durante la guerra contra el régimen de Fulgencio Batista.
Tras el triunfo revolucionario de 1959, asumió funciones relevantes en el nuevo aparato estatal, especialmente en el área de seguridad e inteligencia. Fue uno de los organizadores del sistema de espionaje interno, además de ocupar cargos vinculados al Ministerio del Interior, la vicejefatura de gobierno y el control de sectores estratégicos.
A lo largo de su carrera, también desempeñó responsabilidades en el ámbito ideológico del Partido Comunista y, tras un periodo fuera del primer plano político en la década de 1980, regresó a posiciones de poder en los años 2000. En 2009 fue nombrado vicepresidente del país y más adelante continuó integrando estructuras dirigentes del Estado.
En sus últimos años, ya en edad avanzada, ejercía como viceprimer ministro, supervisando áreas vinculadas a la economía, la construcción, la energía y la industria. Sin embargo, desde finales de 2025 había reducido notablemente su aparición pública, en medio de especulaciones sobre su estado de salud.
Su fallecimiento marca la desaparición de uno de los últimos dirigentes históricos de la primera generación revolucionaria cubana, con una vida política estrechamente ligada a más de seis décadas de gobierno en la isla.




