La Segunda Sala de la Corte de Apelación del Distrito Nacional fijó para el próximo 23 de julio la lectura de la decisión sobre el recurso presentado contra el auto de no ha lugar que favoreció a Jean Andrés Pumarol Fernández, acusado de protagonizar un ataque con arma blanca en el residencial Naco Dorado IV.
El tribunal, integrado por los jueces Ysis Muñiz, presidenta de la sala; Teófilo Andújar y Luis Omar Jiménez Rosa, escuchó los planteamientos de las partes durante la audiencia y decidió reservar el fallo para la fecha establecida.
El recurso fue interpuesto por el Ministerio Público en contra de la decisión emitida por el Séptimo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, que determinó que Pumarol Fernández no debía ser enviado a juicio, al considerar que al momento de los hechos presentaba un cuadro psicótico que habría afectado su capacidad para comprender y controlar sus acciones.
El caso está relacionado con el incidente ocurrido el 23 de julio de 2025, en el que falleció Yolanda Handal Abugabir, de 70 años, mientras que otras cinco personas resultaron heridas: Guillermo Pumarol, de 62 años; Francisco Texano, de 68; Teresa Fabián Heredia, de 62; Griselda Ozuna, de 48; y Victoria Heredia, de 36.
El abogado de la familia de la víctima mortal, Miguel Valerio, manifestó que existen elementos suficientes para que el imputado sea llevado a juicio. El jurista sostuvo que los informes periciales realizados al acusado indican que estaba en condiciones de enfrentar un proceso judicial.
Valerio también cuestionó la decisión de dejar sin efecto el envío a juicio y expresó preocupación por el seguimiento médico que recibe actualmente Pumarol Fernández, al señalar que el tratamiento depende de especialistas privados contratados por su familia.
Por su parte, el abogado defensor Richard Martínez afirmó que la Corte cuenta con las pruebas necesarias para confirmar el auto de no ha lugar. Aseguró que la condición de salud mental de su cliente está documentada y que fue valorada por el juez de instrucción al momento de emitir la resolución.
La defensa espera que el tribunal mantenga la decisión inicial, mientras que la parte querellante busca que el proceso avance hacia la celebración de un juicio.




