El Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED) dio un paso significativo en la transformación del sistema eléctrico dominicano al adjudicar 325.69 megavatios (MW) de nueva generación basada en fuentes renovables, acompañados de un 50 % de respaldo mediante sistemas de baterías.
Este proceso, considerado histórico para el sector energético nacional, se realizó a través de una licitación pública que contó con la participación de 32 empresas, reflejando un alto nivel de competencia, transparencia y confianza en el mercado eléctrico.
Uno de los principales logros fue la obtención de precios altamente competitivos, que se sitúan entre 0.1060 y 0.1090 dólares por kilovatio-hora (kWh). Estas tarifas favorecen tanto a las empresas distribuidoras como a los desarrolladores, al garantizar condiciones más estables y predecibles para la compra de energía.
La incorporación de contratos de largo plazo con energías renovables y almacenamiento en baterías fortalece la sostenibilidad financiera del sistema eléctrico, reduce la dependencia de combustibles importados y contribuye a una matriz energética más limpia y diversificada.
El CUED destacó que este proceso alcanzó el mayor nivel de participación registrado en una licitación de generación eléctrica en el país, lo que evidencia apertura del mercado y solidez institucional.
Los contratos fueron firmados entre las distribuidoras Edesur Dominicana, Edenorte Dominicana y EDE Este con varias empresas adjudicatarias, entre ellas Parque Taíno (84.70 MW), Galileo Energía para el Parque Solar Batoncillo (44.20 MW), Mella Solar Power (99.00 MW) y la Empresa Generadora de Haina (EGE Haina), con los proyectos Esperanza Eólico y Esperanza Solar (49.50 MW y 48.28 MW, respectivamente).
La distribución de la capacidad adjudicada se estableció en un 35 % para Edesur, 30 % para Edenorte y 35 % para EDE Este, conforme a lo dispuesto en el proceso de licitación.
Tras la aprobación de la Superintendencia de Electricidad (SIE), se prevé que los proyectos comiencen a integrarse al sistema eléctrico nacional a partir de junio de 2028.
Este avance forma parte de la estrategia del Estado dominicano para fortalecer la matriz energética, reducir la dependencia de combustibles fósiles e impulsar una transición hacia fuentes más limpias y sostenibles.




