Santiago fue escenario de un encuentro cargado de promesas y discursos oficiales sobre el futuro de la educación dominicana. La Comisión Ejecutiva de la Consulta Nacional para el Futuro de la Educación, creada mediante el Decreto 309-26, reunió a comunicadores, directores de medios y líderes de opinión para presentar lo que aseguran será la transformación más ambiciosa del sistema educativo en décadas.
El evento contó con la presencia del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, y la directora del Infotep, Maira Morla Pineda, quienes expusieron los ejes de la consulta y defendieron la necesidad de articular todos los subsistemas educativos bajo una sola visión.
Un sistema “integrado”
De Camps insistió en que la meta es consolidar un sistema más integrado, capaz de conectar desde la primera infancia hasta la educación superior y la formación técnico-profesional. “El sistema educativo debe ser uno, porque el país es uno y las personas también son una sola realidad con múltiples dimensiones”, afirmó, en un discurso que buscó transmitir unidad y coherencia.
El ministro subrayó que la reforma pretende eliminar las barreras que frenan el desarrollo académico y profesional de los ciudadanos, garantizando una trayectoria educativa continua.
La revolución tecnológica como argumento
Por su parte, Santos Badía puso el acento en la Cuarta Revolución Industrial, asegurando que el país necesita adecuar su sistema educativo para responder a los retos de la innovación y la economía del conocimiento. “Lo que procuramos es una reforma del futuro y no del pasado”, dijo, en un tono que buscaba marcar distancia con modelos obsoletos.
El funcionario advirtió que las transformaciones productivas y tecnológicas exigen una preparación distinta del capital humano, capaz de enfrentar empleos emergentes y nuevas competencias.
Infotep y el mercado laboral
La directora del Infotep, Maira Morla Pineda, reforzó la idea de que la educación debe estar íntimamente ligada al mercado laboral. Según explicó, la transformación educativa en curso busca que las competencias adquiridas en distintos espacios formativos puedan ser reconocidas y articuladas en un mismo sistema.
“Las trayectorias formativas deben ser coherentes y adaptadas a las necesidades del país”, señaló, destacando que el nuevo enfoque pretende ampliar las oportunidades de desarrollo y movilidad social.
Periodistas cuestionan
Tras las exposiciones, se abrió un espacio de preguntas y respuestas donde periodistas y representantes de medios no dudaron en plantear inquietudes sobre los alcances reales de la consulta. Se discutió la integración de los subsistemas, la participación de los sectores sociales y el proceso de elaboración del anteproyecto de ley que surgirá de este ejercicio de diálogo nacional.
Algunos comunicadores cuestionaron si la iniciativa será más que un desfile de discursos y promesas, recordando que en el pasado múltiples reformas educativas quedaron en el papel sin materializarse en cambios concretos para las aulas.
Crisis de fondo
El debate ocurre en un contexto donde la educación dominicana enfrenta problemas estructurales: baja calidad en la enseñanza, déficit de infraestructura, falta de capacitación docente y desigualdad en el acceso. Aunque los funcionarios hablan de un sistema “integrado y articulado”, la realidad en muchos centros educativos sigue marcada por precariedad y abandono.
Camino hacia el Congreso Nacional
La Consulta Nacional contempla foros regionales y sectoriales en todo el país y culminará con la celebración del Congreso Nacional de Educación, donde se presentarán las conclusiones y propuestas que, según el Gobierno, orientarán la transformación del sistema.




