El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves un paquete de 150 millones de dólares para apoyar las labores de asistencia humanitaria en Venezuela, tras los devastadores terremotos que sacudieron al país el miércoles y dejaron una estela de destrucción y muerte.
El Departamento de Estado detalló que 100 millones serán destinados a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela, mientras que los otros 50 millones se canalizarán a organizaciones que ya operan sobre el terreno, entre ellas World Vision, Samaritan’s Purse, Catholic Relief Services, International Medical Corps, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Brigadas de rescate en acción
La administración de Donald Trump activó además el despliegue de dos brigadas de búsqueda y rescate provenientes de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax (Virginia) y de Los Ángeles (California). Estos equipos, integrados por bomberos, médicos, ingenieros y especialistas en búsqueda con perros, ya habían sido movilizados el año pasado en Jamaica tras el paso del huracán Melissa.
El Pentágono coordina junto al Departamento de Estado las tareas logísticas y de traslado, en un contexto complicado por el cierre del aeropuerto de Maiquetía, principal terminal aérea de Caracas, debido a los daños ocasionados por los sismos.
Balance devastador
Las autoridades venezolanas confirmaron que los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, han dejado hasta el momento 188 muertos y 1.520 heridos, además de 346 estructuras dañadas, entre ellas edificios, hospitales y centros comerciales. La cifra de víctimas podría aumentar conforme avanzan las labores de rescate en zonas colapsadas.
El presidente Trump, quien mantiene una relación estrecha con Caracas tras la captura de Nicolás Maduro, declaró que instruyó a las agencias de su Gobierno a actuar “con rapidez” para asistir a Venezuela, señalando que los terremotos dejaron “un número devastador de muertos”.
Solidaridad internacional
La ayuda estadounidense se suma a los esfuerzos de organismos internacionales y países aliados que han comenzado a enviar suministros médicos, alimentos y equipos de rescate. La magnitud del desastre ha generado un llamado global a la solidaridad, mientras miles de familias venezolanas permanecen sin hogar y dependen de la asistencia inmediata para sobrevivir.
Desafíos logísticos
El cierre del aeropuerto de Maiquetía representa un reto adicional para la distribución de la ayuda. Las brigadas estadounidenses deberán coordinar con las autoridades venezolanas y organismos internacionales para garantizar que los recursos lleguen a las zonas más afectadas.
La presencia de equipos especializados en búsqueda y rescate es crucial en las primeras 72 horas posteriores a un terremoto, cuando las posibilidades de encontrar sobrevivientes bajo los escombros son mayores.
Impacto social y político
Más allá de la tragedia humanitaria, los terremotos han puesto a prueba la capacidad de respuesta del Estado venezolano y la cooperación internacional. La llegada de ayuda estadounidense, en particular bajo la administración Trump, marca un giro en las relaciones bilaterales y abre un nuevo capítulo en la dinámica política regional.




