La familia de Kohen Wiley, un bebé de un año que murió tras recibir un disparo efectuado por un agente de policía en Senatobia, Mississippi, presentó este miércoles los resultados de una segunda autopsia que, según sus abogados, contradice la versión oficial de las autoridades y refuerza las denuncias de uso excesivo de la fuerza.
De acuerdo con Associated Press (AP), el nuevo examen forense concluyó que el niño recibió el impacto de bala desde un costado del vehículo y no desde el frente, como sostendría la versión inicial de los agentes sobre lo ocurrido el pasado 14 de junio.
Contradicciones en la versión oficial
El abogado de derechos civiles Ben Crump afirmó que este hallazgo contradice el argumento policial de que los oficiales dispararon porque el automóvil representaba una amenaza inmediata. La madre del menor, quien viajaba en el asiento del pasajero y resultó gravemente herida, sostiene que la conductora se alejaba de los agentes cuando comenzaron los disparos.
Según AP, el caso ha generado indignación en la comunidad y motivado protestas en Senatobia, donde residentes denuncian un historial de incidentes preocupantes relacionados con la actuación de la policía local.
Crump aseguró que los agentes acudieron al lugar tras recibir un reporte sobre el presunto robo de pañales en un establecimiento de Walmart.
“Estamos aquí por la falta de transparencia, y vamos a seguir exigiéndola”, dijo Crump durante una rueda de prensa celebrada en la Iglesia de Cristo de Senatobia, acompañado por familiares del menor y manifestantes que portaban carteles con la consigna “Justicia para el bebé Kohen”.
Evidencias presentadas
Durante la actividad fueron mostradas fotografías del cuerpo del niño, entregadas al patólogo contratado por la familia, así como imágenes del vehículo en el que viajaba, donde se observa la ventanilla del pasajero destruida y un aparente impacto de bala en el parabrisas.
“Quieren hacernos creer que era una cuestión de vida o muerte. Nos lo dijeron, pero no nos lo demostraron”, añadió Crump.
Reclamo de transparencia
La familia exige que las autoridades publiquen las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes, las cámaras instaladas en los vehículos policiales y las imágenes de vigilancia del Walmart donde ocurrió el incidente.
Un portavoz de la Oficina de Investigaciones de Mississippi, organismo encargado del caso, declinó ofrecer comentarios al señalar que se trata de una investigación abierta.
En un informe preliminar citado por AP, las autoridades estatales indicaron que “los agentes intentaron detener el vehículo, pero el conductor se dirigió hacia ellos, casi atropellando a uno. Un agente entonces disparó su arma y el vehículo huyó del lugar”.
La madre de Kohen ha declarado que cree que los pañales por los que fueron abordadas sí habían sido pagados.
Comparaciones con otros casos
El caso ha sido comparado por activistas con otros episodios en los que personas afroamericanas perdieron la vida tras ser señaladas por presuntos delitos menores, entre ellos el asesinato de George Floyd.




