El sacerdote español Francisco José Vegara ha calificado como “injusto” el decreto emitido por el papa León XIV que ordena su expulsión del estado clerical, medida adoptada tras su negativa a reconocer al actual pontífice y a su predecesor, el papa Francisco. El religioso también denunció que se le habría negado el derecho a defenderse adecuadamente durante el proceso.
Según Vegara, la decisión se tomó sin responder a los argumentos doctrinales que él presentó previamente ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, donde contestó un cuestionario con preguntas sobre su reconocimiento de ambos papas y su aceptación del magisterio de la Iglesia. El sacerdote afirmó que solo aceptó plenamente el magisterio eclesial en términos generales, mientras que condicionó sus otras respuestas a una posible refutación de sus planteamientos teológicos.
El decreto, fechado el 30 de abril, se basa en lo que la Diócesis de Orihuela-Alicante describió como un “rechazo reiterado y público” hacia la autoridad de los pontífices. Posteriormente, el obispo José Ignacio Munilla le notificó oficialmente la expulsión por su supuesta “contumacia”, término que Vegara rechaza por considerarlo “falso y difamatorio”.
El sacerdote sostiene que sus respuestas no fueron cerradas, sino abiertas a corrección si sus argumentos eran desmentidos, y acusa a las autoridades eclesiásticas de ignorar sus explicaciones. Además, ha criticado algunas enseñanzas recientes del Vaticano, a las que califica como “herejías magisteriales”, incluyendo interpretaciones sobre la comunión a divorciados vueltos a casar y la bendición de parejas en situaciones irregulares.
Pese a la expulsión, Vegara asegura que no reconoce la autoridad del decreto y afirma que continuará ejerciendo su vocación sacerdotal a través de la oración y la vida sacramental, según su propia conciencia.




