Las autoridades confirmaron este viernes que el número de víctimas mortales por la explosión ocurrida el jueves en una cafetería situada cerca del Palacio de Justicia en la ciudad de Damasco aumentó a nueve, mientras que los heridos ascendieron a 20.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio del Interior sirio, las primeras investigaciones apuntan a que la detonación fue provocada por un artefacto explosivo de fabricación casera, de aproximadamente un kilogramo y cargado con metralla metálica. Las autoridades indicaron que las pesquisas continúan abiertas y que cualquier información adicional será difundida por los canales oficiales.
El hecho ocurrió en la zona de Hiyaz, un área frecuentada por profesionales del ámbito judicial. Tras la explosión, fuerzas de seguridad acordonaron el sector, mientras equipos de emergencia y ambulancias se trasladaron rápidamente para evacuar a los heridos y brindar atención médica. También se cerraron varias vías cercanas para facilitar las labores de rescate.
Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría del ataque, mientras las autoridades continúan investigando tanto las causas como a los responsables.
El gobernador de Damasco, Maher Marwan, aseguró que los responsables “recibirán su castigo” y señaló que existen fuerzas que intentan desestabilizar la región, sin atribuirlo a ningún grupo específico. Además, destacó los esfuerzos del gobierno para reforzar la seguridad en la capital.
El incidente ha generado condenas internacionales por parte de organismos regionales como la Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo, así como de varios gobiernos.
La explosión coincidió con la visita oficial del ministro de Asuntos Exteriores sirio, Asaad al Shaibani, a Líbano, en el marco de esfuerzos diplomáticos para fortalecer las relaciones bilaterales.




