Familiares de presos políticos en Venezuela denunciaron las difíciles condiciones que estarían enfrentando varios detenidos luego de los terremotos registrados el pasado 24 de junio en la zona norte del país.
Según los familiares, las autoridades no han atendido de manera adecuada los daños ocasionados en algunos centros de reclusión, además de señalar problemas relacionados con la alimentación y el bienestar de los privados de libertad.
Jessica Castro, familiar de Gustavo Hernández e integrante de la Alianza por la Libertad de los Presos Políticos, aseguró que los detenidos se encuentran en una situación de abandono y pidió mayor atención para garantizar su seguridad y condiciones dignas.
Durante una vigilia realizada frente a la Embajada de Estados Unidos en Caracas, Castro denunció que en la cárcel de Ramo Verde, ubicada en el estado Miranda, varias paredes resultaron afectadas por los movimientos sísmicos y que la estructura presenta daños importantes.
También cuestionó que los presos no hayan sido trasladados a espacios más seguros pese a las afectaciones registradas en el recinto penitenciario.
Por su parte, Mayra Morales, hermana del preso político Ricardo Fonseca, relató que durante una visita al Fuerte Guaicaipuro pudo conocer que varios detenidos resultaron afectados emocionalmente tras perder familiares durante el desastre natural.
Morales indicó que los reclusos han pasado momentos de preocupación y angustia por la situación generada tras los terremotos. Además, pidió que más detenidos puedan recibir medidas especiales para atender situaciones familiares de emergencia.
Hasta el momento, el Gobierno venezolano no ha presentado un balance oficial sobre el estado de las cárceles después de los terremotos ni sobre las condiciones de los presos políticos afectados.




