El Tribunal de Distrito de Oslo autorizó este lunes que Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, cumpla prisión domiciliaria con vigilancia electrónica mientras se espera la resolución de su proceso de apelación.
Høiby, de 29 años, fue condenado el pasado 15 de junio a cuatro años de prisión tras ser declarado culpable de varios delitos, entre ellos dos casos de violación, maltrato contra una expareja, amenazas, agresiones, posesión de marihuana y otras infracciones.
De acuerdo con la televisión pública noruega NRK, el tribunal decidió mantenerlo bajo custodia, pero permitió que abandone la prisión de alta seguridad de Ila, cercana a Oslo, para permanecer en su residencia con una tobillera electrónica hasta la celebración del nuevo juicio.
La Fiscalía de Noruega rechazó la medida y anunció que recurrirá la decisión, argumentando que existe riesgo de que el acusado pueda reincidir y solicitando que continúe en prisión.
Durante el juicio inicial, Høiby fue declarado responsable de 34 de los 39 cargos presentados en su contra. Además, fue obligado a pagar una compensación de 640.000 coronas noruegas, equivalente a unos 58.000 euros, a cuatro de sus víctimas.
El joven permanecía en prisión preventiva desde el pasado 2 de febrero, después de que varias solicitudes de libertad condicional fueran rechazadas. En su defensa, había señalado, entre otros argumentos, la delicada situación de salud de su madre, quien recientemente recibió un trasplante de pulmón debido al avance de una fibrosis pulmonar diagnosticada en 2018.
Marius Borg Høiby no pertenece oficialmente a la familia real noruega, ya que es hijo de Mette-Marit de una relación anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon.




