La producción agropecuaria de la República Dominicana alcanzó en 2025 sus niveles más elevados en la historia reciente, con resultados récord en importantes cultivos agrícolas y actividades pecuarias, según datos del Ministerio de Agricultura.
El crecimiento del sector refleja un proceso continuo de modernización, innovación y fortalecimiento de las prácticas productivas, lo que ha permitido mejorar el abastecimiento nacional, garantizar mayor disponibilidad de alimentos y ampliar las oportunidades de exportación.
Entre los principales logros destaca la producción de arroz, que llegó a 14.78 millones de quintales, la cifra más alta registrada hasta la fecha, consolidándose como uno de los alimentos esenciales en la dieta de la población dominicana. Asimismo, el maíz alcanzó 2.09 millones de quintales, mientras que productos como la habichuela roja, la habichuela negra y el guandul también presentaron importantes avances.
En el grupo de los víveres se obtuvieron resultados sobresalientes. La yuca registró una producción de 6.28 millones de quintales, la papa alcanzó 2.87 millones, la batata superó los 2.16 millones, mientras que el ñame y la yautía mantuvieron niveles históricos que fortalecieron la oferta alimentaria del país.
Los cultivos de plátano y guineo continuaron destacándose por su alto rendimiento, reafirmando su importancia tanto para el consumo interno como para las exportaciones. De igual manera, las hortalizas, frutas y vegetales orientales mostraron una expansión significativa, favoreciendo la entrada de productos dominicanos a nuevos mercados internacionales.
En el sector pecuario, la producción de carnes y huevos mantuvo una tendencia positiva gracias al desarrollo de las áreas avícola, porcina y ganadera, aumentando la capacidad de respuesta ante la demanda de proteínas de origen animal.
Las estadísticas del período 2000-2025 confirman que los resultados obtenidos en 2025 representan el punto más alto de la evolución del sector agropecuario dominicano en los últimos 25 años. El incremento de la productividad, la aplicación de nuevas tecnologías y la mejora en los procesos agrícolas han fortalecido la capacidad del país para suplir el mercado nacional y ampliar sus ventas al exterior.
Con estos avances, la agropecuaria se consolida como un componente esencial de la economía dominicana, al generar empleos, impulsar el desarrollo de las zonas rurales y contribuir a la seguridad alimentaria y al crecimiento económico del país.




