El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que eliminará la oficina del Comisionado de Paz como parte de una profunda reestructuración de la Presidencia, medida que entrará en vigor cuando asuma el cargo el próximo 7 de agosto.
El mandatario aseguró que durante su administración no habrá nuevos procesos de negociación con grupos armados ilegales bajo el modelo de la denominada «paz total», al considerar que este ha favorecido la impunidad. Asimismo, informó que también desaparecerán la Consejería para la Reconciliación Nacional y la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, cuyas funciones pasarán a los ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Defensa.
De la Espriella afirmó que una de las prioridades de su Gobierno será fortalecer la seguridad y desmantelar los mecanismos que, según él, han permitido beneficios judiciales a integrantes de organizaciones armadas.
En ese contexto, lanzó fuertes críticas contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por autorizar un viaje a España al exlíder de las FARC, Rodrigo Londoño, conocido como «Timochenko», y reiteró que buscará que los responsables de crímenes de guerra respondan con penas más severas.
Durante el mismo anuncio, el presidente electo confirmó el nombramiento de la ingeniera eléctrica María Nohemí Arboleda Arango como futura ministra de Minas y Energía. Destacó su trayectoria de más de tres décadas en el sector energético y aseguró que su experiencia será clave para fortalecer el sistema eléctrico del país.
Finalmente, De la Espriella insistió en que su ceremonia de posesión se realizará en una guarnición militar del sur de Colombia como homenaje a las Fuerzas Armadas, pese a la negativa del presidente saliente, Gustavo Petro, quien recordó que la Constitución establece que la investidura presidencial debe realizarse ante el Congreso.




