El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, afirmó que Bolivia requiere importantes transformaciones que deben construirse mediante un amplio proceso de diálogo entre los diferentes sectores del país.
Ramdin realizó estas declaraciones en Santa Cruz al finalizar la visita de una Misión de Alto Nivel de la OEA, que recopiló información sobre las protestas registradas entre mayo y junio. El funcionario estuvo acompañado por el presidente boliviano Rodrigo Paz, el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, y representantes diplomáticos de varios países de la región.
El secretario general señaló que, aunque la situación económica y social actual representa desafíos, Bolivia cuenta con oportunidades para avanzar. Destacó que cualquier reforma profunda, incluyendo posibles cambios legales, deberá basarse en acuerdos y consensos entre distintos grupos políticos y sociales.
Las protestas ocurridas durante siete semanas fueron impulsadas por sectores campesinos de La Paz, la Central Obrera Boliviana y grupos vinculados al expresidente Evo Morales. Los bloqueos de carreteras generaron escasez de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas regiones, además de provocar la muerte de al menos 16 personas y pérdidas económicas superiores a los 3.000 millones de dólares.
Ante la crisis, el Gobierno de Rodrigo Paz declaró un estado de excepción y desplegó fuerzas de seguridad para liberar las vías afectadas. Ramdin lamentó los hechos ocurridos y aseguró que las consecuencias sociales, económicas y de imagen internacional fueron muy graves para Bolivia.
El representante de la OEA hizo un llamado a las autoridades y sectores sociales a mantener abiertos los espacios de diálogo, respetar la Constitución y fortalecer la convivencia democrática. También confirmó el respaldo del organismo al Gobierno de Paz y al pueblo boliviano, además de anunciar la presentación de un informe sobre la misión ante el Consejo Permanente de la organización.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz agradeció la presencia de la OEA y advirtió que situaciones similares podrían afectar a otros países, destacando la importancia de proteger la democracia en la región.




