El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, asumirá el próximo 7 de agosto el cargo para el periodo 2026-2030 con una ceremonia de investidura que romperá la tradición al realizarse por primera vez fuera de Bogotá. El acto se llevará a cabo en Cali, capital del Valle del Cauca, con la participación de congresistas, autoridades nacionales e invitados internacionales, entre ellos el rey Felipe VI de España.
La decisión de cambiar la sede habitual de la posesión ha generado debate político, debido a que De la Espriella busca enviar un mensaje de descentralización del poder y acercamiento del Gobierno a las regiones. Según el mandatario electo, este cambio representa el inicio de una nueva etapa en la que el Estado tendrá mayor presencia fuera de la capital del país.
Inicialmente, la idea era realizar la ceremonia en una instalación militar de Popayán, Cauca, como homenaje a las Fuerzas Militares por su papel en la defensa nacional. Sin embargo, la propuesta fue descartada por razones de seguridad y por la alerta del volcán Puracé, que aumentó los riesgos para la realización del evento.
La nueva sede será la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, un escenario con capacidad para más de 2.300 personas y equipado con tecnología para grandes eventos. Allí, De la Espriella realizará el juramento de cumplir la Constitución y las leyes ante autoridades nacionales y representantes del Estado.
Entre los asistentes internacionales confirmados se encuentran el rey Felipe VI de España, el presidente de Argentina, Javier Milei, y el mandatario de Paraguay, Santiago Peña. Después del acto principal, se prevé un homenaje a las Fuerzas Militares y de Policía en el Cantón Militar Pichincha, aunque esta actividad aún no ha sido confirmada oficialmente.
El traslado de la posesión también ha provocado críticas. Algunos sectores consideran que la ausencia de la ceremonia en Bogotá rompe con una tradición institucional, mientras que otros cuestionan el mensaje político de acercar el acto presidencial a escenarios militares y regionales.
Además, la bancada del Pacto Histórico anunció que no asistirá a la investidura en Cali debido a que no reconoce el resultado electoral. En respuesta, sectores de izquierda preparan manifestaciones en varias ciudades del país como muestra de rechazo al nuevo Gobierno.
Con este cambio, De la Espriella busca marcar una diferencia desde el inicio de su mandato y convertir la descentralización en uno de los principales símbolos de su administración.




