Cuba enfrenta este domingo un nuevo episodio de apagones masivos, con previsiones de que hasta el 70 % del territorio nacional quede sin electricidad durante la hora de mayor consumo (tarde-noche), según el parte oficial de la Unión Eléctrica (UNE).
La jornada se produce al cierre de una semana marcada por la doble caída total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), que dejó al país sin servicio durante 36 horas, el séptimo colapso nacional en lo que va de 2026.
Déficit crítico de generación
De acuerdo con la UNE, la capacidad de generación para este domingo se sitúa en 1,015 megavatios (MW) frente a una demanda máxima de 3,250 MW, lo que arroja un déficit de 2,235 MW y una afectación estimada de 2,265 MW.
Actualmente, siete de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio por averías o mantenimiento. Esta fuente aporta el 40 % del mix energético, alimentada por crudo nacional y no afectada por el bloqueo petrolero. Otro 40 % depende de motores de generación que requieren diésel y fueloil importado, mientras que el 20 % restante proviene de gas y renovables, con un reciente impulso a la energía solar apoyado por China.
La crisis se refleja en apagones que en La Habana superan las 20 horas consecutivas, con apenas dos o tres de servicio, y en provincias donde se reportan más de 48 horas seguidas sin electricidad.
Impacto económico y social
El Gobierno cubano reconoce que la situación del SEN es “aguda, crítica y extremadamente tensa”, resultado de un sistema obsoleto y del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero, calificado por Naciones Unidas como contrario al derecho internacional.
Cuba necesita alrededor de 100,000 barriles diarios de petróleo para cubrir su demanda, de los cuales solo 40,000 provienen de producción nacional. La falta de combustible y las continuas averías han paralizado casi totalmente la economía, que acumula una contracción del 15 % entre 2020 y 2025 y podría caer otro 6.5 % en 2026, según estimaciones independientes.




