Al menos 37 personas murieron y más de 18 resultaron heridas este domingo en un ataque registrado en el estado de Warrap, al noroeste de Sudán del Sur, informaron fuentes locales. La violencia fue descrita como una represalia por un ataque anterior que dejó 15 muertos hace aproximadamente dos semanas.
El ministro de Información de Warrap, Bol Deng, explicó que el ataque ocurrió en el condado de Tonj Norte y estuvo dirigido contra miembros de una comunidad acusada de perpetrar la acción previa. “Lo ocurrido fue un ataque de represalia”, declaró Deng, quien señaló que las fuerzas de seguridad no han podido arrestar a los sospechosos debido al mal estado de las carreteras y la falta de recursos policiales.
Escalada de violencia intercomunitaria
Las autoridades de Warrap solicitaron al gobierno nacional en Yuba una intervención inmediata para contener la violencia y reforzar la seguridad en la zona. La región del Gran Tonj, que comprende los condados de Tonj Norte, Este y Sur, ha sido escenario de enfrentamientos recurrentes por disputas relacionadas con el ganado, los pastos y agravios locales.
Estos conflictos suelen desencadenar incursiones y ataques de represalia, generando ciclos de violencia difíciles de controlar en áreas remotas donde las malas carreteras y la escasa presencia de fuerzas de seguridad complican la intervención.
Contexto nacional
Sudán del Sur continúa enfrentando violencia localizada a pesar del acuerdo de paz de 2018, que puso fin a la guerra civil. Los enfrentamientos relacionados con el ganado y los asesinatos por venganza siguen siendo una fuente importante de inseguridad en varios estados.
El ataque en Warrap refleja la fragilidad de la seguridad en el país y la necesidad de reforzar las capacidades estatales para prevenir nuevas masacres. Las autoridades locales advierten que, sin apoyo nacional, los ciclos de violencia podrían intensificarse en los próximos meses.




