El Gobierno de Rusia pidió explicaciones a Estados Unidos y Turquía ante el posible traslado a Ucrania de armamento estadounidense, entre ellos misiles tácticos ATACMS y municiones de artillería.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, advirtió que una nueva entrega de armas podría afectar las relaciones de Moscú con Washington y Ankara, además de incrementar las tensiones en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
De acuerdo con publicaciones del Congreso estadounidense citadas por la diplomática, el posible suministro incluiría 12 lanzaderas, 70 misiles ATACMS y alrededor de 50.000 proyectiles de artillería.
El material militar es de fabricación estadounidense, aunque actualmente estaría almacenado en Turquía. Por esta razón, su eventual transferencia a Ucrania necesitaría la autorización de Estados Unidos.
Zajárova afirmó que Moscú busca determinar quién promovió la posible operación y bajo qué argumentos se habría aprobado. Aunque Rusia considera que estas armas no modificarían de forma decisiva el desarrollo de la guerra, cuestionó que Washington y Ankara pretendan participar en futuros esfuerzos de paz mientras, según su postura, podrían contribuir al suministro de armamento a Kiev.
La funcionaria también señaló que este tipo de decisiones podría deteriorar la confianza entre los países y aumentar la tensión internacional.
Por otra parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reclamó explicaciones a Washington sobre un supuesto suministro de información de inteligencia a Ucrania que podría ser utilizada para atacar objetivos dentro de territorio ruso.
Las declaraciones se producen mientras continúan las hostilidades y los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de paz permanecen estancados. Los primeros misiles ATACMS fueron entregados a Ucrania por Estados Unidos durante 2023.




