Santo Domingo. — Varios países de América Latina y África han aumentado sus reclamos a Rusia para que detenga el reclutamiento de sus ciudadanos destinados a combatir en la guerra de Ucrania, mientras Moscú asegura que los extranjeros se incorporan voluntariamente a sus fuerzas mediante contratos.
Panamá, Perú, Ghana y Kenia se encuentran entre las naciones que han manifestado preocupación por sus ciudadanos enviados al frente, especialmente ante los casos de combatientes fallecidos, desaparecidos o que buscan regresar a sus países.
El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, afirmó que algunos de sus ciudadanos pudieron haber sido engañados por terceros sobre el verdadero propósito de su viaje a Rusia. El Gobierno panameño anunció gestiones para facilitar el regreso de una veintena de nacionales que combaten junto a las fuerzas rusas.
La situación también afecta a ciudadanos de Perú, Colombia, Cuba y Bolivia. En el caso peruano, la Cancillería convocó al embajador ruso para solicitar información sobre los nacionales que han muerto o desaparecido mientras combatían en las filas de Moscú.
Según los datos citados por las autoridades peruanas, 11 ciudadanos han muerto y 114 permanecen desaparecidos, mientras que otros 27 han logrado regresar a sus hogares.
Reclamos desde África
En África, Ghana también pidió a Rusia poner fin al reclutamiento de sus ciudadanos. El ministro de Exteriores ghanés, Samuel Okudzeto Ablakwa, informó que 62 ciudadanos de ese país han muerto en el frente y otros 15 están desaparecidos.
Kenia, por su parte, calcula que más de un millar de sus nacionales fueron contratados por Rusia. Nairobi asegura que Moscú se comprometió a detener el reclutamiento de kenianos. Las autoridades kenianas habían contabilizado decenas de muertos y desaparecidos entre sus ciudadanos.
Ucrania sostiene que cerca de 3.000 africanos han sido incorporados a las fuerzas rusas desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. En total, Kiev estima que unos 27.000 extranjeros de 44 países combaten o prestan servicio en el Ejército ruso.
Rusia defiende los contratos
El Gobierno ruso rechaza las acusaciones de reclutamiento y afirma que los extranjeros ingresan de manera voluntaria mediante contratos legales.
El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que algunos ciudadanos extranjeros se incorporan por razones económicas, mientras que otros lo hacen por solidaridad con Rusia. Moscú también sostiene que quienes firman los contratos conocen las condiciones y los riesgos relacionados con el servicio militar.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos denuncian que existen redes dedicadas a captar personas vulnerables en distintos países mediante ofertas de empleo, becas y promesas de obtener la ciudadanía rusa.
También se han señalado casos de extranjeros que habrían sido presionados para alistarse con el objetivo de regularizar su situación migratoria o que fueron incorporados mientras cumplían condenas en Rusia.
El aumento de combatientes extranjeros ocurre mientras Moscú enfrenta una importante necesidad de efectivos debido a las bajas en el frente. La incorporación de ciudadanos de otros países permite al Kremlin reforzar sus tropas y reducir la necesidad de recurrir a una nueva movilización de ciudadanos rusos.




