El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) realiza este viernes una segunda votación indicativa para avanzar en la selección del próximo secretario general, en un proceso marcado por la incertidumbre y las divisiones entre las principales potencias.
Ocho candidatos, cinco mujeres y tres hombres, compiten por suceder al portugués António Guterres, cuyo segundo mandato finalizará el próximo 31 de diciembre. La votación se desarrolla a puerta cerrada y los 15 integrantes del Consejo deben calificar de forma anónima a cada aspirante como «apoya», «no apoya» o «sin opinión».
Latinoamérica concentra la mayoría de las candidaturas, debido a la expectativa de que el próximo secretario general provenga de esa región. Además, existe una fuerte presión para que, por primera vez, una mujer ocupe la máxima dirección de Naciones Unidas.
En la primera ronda, celebrada el 30 de julio, la costarricense Rebeca Grynspan obtuvo el mayor respaldo. La exvicepresidenta de Costa Rica y actual directora de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) superó a otros aspirantes como la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
También figuran entre los candidatos la expresidenta chilena Michelle Bachelet, la exministra ecuatoriana María Fernanda Espinosa, el diplomático ugandés Olara Otunnu, el expresidente de Senegal Macky Sall y la diplomática ecuatoriana Ivonne A-Baki.
El principal interrogante es si Grynspan conseguirá ampliar su ventaja en esta segunda evaluación. Analistas consideran que el resultado podría modificar el panorama y provocar la salida de algunos candidatos de la contienda.
La elección ocurre mientras la ONU enfrenta una etapa especialmente compleja, caracterizada por conflictos internacionales, diferencias dentro del Consejo de Seguridad, cuestionamientos al multilateralismo y una delicada situación financiera. Los recortes presupuestarios también amenazan programas humanitarios y operaciones de mantenimiento de la paz.
Para ser recomendado por el Consejo de Seguridad, el candidato necesita al menos nueve votos y no recibir el veto de Estados Unidos, Rusia, China, Francia o Reino Unido, los cinco miembros permanentes. Posteriormente, la Asamblea General deberá aprobar el nombramiento.
Por ahora, el desenlace permanece abierto. Incluso existe la posibilidad de que aparezcan nuevas candidaturas si ninguno de los aspirantes actuales logra consolidar suficiente respaldo, lo que podría prolongar durante semanas o meses la carrera por la Secretaría General de la ONU.




