El jefe humanitario de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Tom Fletcher, pidió este lunes al Consejo de Seguridad adoptar medidas concretas para enfrentar la guerra en Sudán y la grave emergencia humanitaria que atraviesa el país.
Durante una sesión del organismo, Fletcher cuestionó que las reuniones se limiten a analizar la situación sin generar respuestas efectivas. Advirtió que la población sudanesa necesita con urgencia alimentos, agua y medicamentos, mientras el conflicto continúa recibiendo armas, drones y combatientes.
De acuerdo con datos de Naciones Unidas, alrededor de dos tercios de los habitantes de Sudán requieren asistencia humanitaria. Además, unas 1.400 personas civiles murieron durante el primer semestre del año, de las cuales más de 1.100 fallecieron en ataques con drones.
La violencia, las fuertes lluvias y las dificultades burocráticas también han complicado la llegada de ayuda a distintas zonas del territorio. En las últimas dos semanas, los combates han obligado a miles de personas a abandonar sus hogares, elevando a más de 370.000 el número de desplazados.
Fondos insuficientes para atender la emergencia
Fletcher señaló que la ONU y sus organizaciones aliadas han logrado brindar asistencia a cerca de 11 millones de personas. Sin embargo, la financiación continúa siendo insuficiente: hasta ahora solo se ha cubierto el 40 % de los recursos solicitados para el plan humanitario en Sudán y el 17 % de los fondos destinados a apoyar a refugiados en países vecinos.
El funcionario también reclamó una mayor presión diplomática para buscar una solución al conflicto. Según denunció, la población sudanesa está siendo afectada por una disputa regional relacionada con intereses de poder y recursos económicos.
Fletcher sostuvo que la comunidad internacional cuenta con herramientas para intervenir, pero advirtió que hace falta voluntad política para utilizarlas y poner fin al sufrimiento de la población.
La guerra en Sudán comenzó en 2023 entre las Fuerzas Armadas del país y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), antiguos aliados que terminaron enfrentándose por el control del poder. Desde entonces, el conflicto ha provocado una de las mayores crisis de desplazamiento y asistencia humanitaria del mundo.




