La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que la guerra en Ucrania atraviesa una “peligrosa espiral” de violencia, luego de que julio se convirtiera en uno de los meses más mortíferos desde el inicio de la invasión rusa, hace cuatro años y medio.
La subsecretaria general de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz de la ONU, Rosemary DiCarlo, alertó ante el Consejo de Seguridad sobre el aumento de los ataques contra la población y las infraestructuras civiles.
“Sin medidas inmediatas para poner fin a la peligrosa espiral actual”, millones de ucranianos podrían afrontar otro invierno marcado por el frío, la destrucción y la muerte, señaló DiCarlo.
Julio dejó miles de víctimas civiles
Según cifras de Naciones Unidas, 437 civiles murieron y 2.610 resultaron heridos en Ucrania durante julio, convirtiendo ese mes en el más letal desde mayo de 2022.
La violencia también golpeó especialmente a los menores. Al menos 17 niños murieron y otros 166 resultaron heridos durante julio, la cifra mensual más alta de víctimas infantiles desde abril de 2022.
DiCarlo señaló que la situación mantiene una tendencia preocupante y que las víctimas registradas durante agosto, pese a que el mes aún no ha concluido, muestran que la violencia continúa.
ONU pide proteger a los civiles
La funcionaria afirmó que los ataques a gran escala contra la población y las infraestructuras civiles ucranianas se han intensificado en las últimas semanas.
“Cuatro años y medio después del inicio de la invasión a gran escala, la necesidad de poner fin a esta guerra no podría ser más urgente”, sostuvo DiCarlo, quien advirtió que el camino hacia la paz será difícil, pero consideró intolerable mantener un ciclo de muerte, destrucción y sufrimiento.
Por su parte, el jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, llamó al Consejo de Seguridad a reforzar la protección de los civiles y el respeto al derecho internacional.
Fletcher también pidió proteger las infraestructuras energéticas de Ucrania ante la llegada del invierno y promover la recuperación del comercio pacífico en el mar Negro.
Además, expresó preocupación por el avance de las nuevas tecnologías aplicadas al ámbito militar y reclamó un debate sobre la denominada “innovación militar letal”, al considerar que el desarrollo tecnológico avanza más rápido que los mecanismos de rendición de cuentas.




