Florida se ha convertido en el primer estado de Estados Unidos en establecer nuevas restricciones sobre el uso de las ayudas sociales, impidiendo que los beneficiarios utilicen determinados fondos públicos para adquirir productos y servicios considerados no esenciales.
Las nuevas reglas afectan al programa Ayuda Económica Temporal (TCA), que proporciona asistencia económica a familias de bajos ingresos y se financia mediante el programa federal Ayuda Temporal para Familias Necesitadas (TANF). Estos beneficios pueden estar disponibles en tarjetas EBT, aunque se mantienen separados de los fondos correspondientes al programa de asistencia alimentaria SNAP.
Entre las compras que quedan restringidas se encuentran tatuajes, piercings, videojuegos, entradas a parques de atracciones, cigarrillos electrónicos, productos con nicotina y material pornográfico.
La medida amplía las limitaciones que Florida ya tenía sobre el uso de las tarjetas EBT. Desde hace varios años, estos fondos no pueden utilizarse para adquirir alcohol ni realizar transacciones en casinos, salas de bingo comerciales y establecimientos de entretenimiento para adultos.
El nuevo plan fue aprobado por la Administración para Niños y Familias del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, que consideró las restricciones como medidas destinadas a impedir que los recursos públicos sean utilizados en compras consideradas lujosas, inapropiadas o alejadas de las necesidades básicas.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, defendió la iniciativa y afirmó que las ayudas financiadas con dinero de los contribuyentes deben estar orientadas a cubrir necesidades esenciales de las familias, como alimentos, servicios básicos, ropa y cuidado de los hijos.
DeSantis también señaló que el objetivo de las nuevas normas es fortalecer la supervisión y la transparencia de los programas de asistencia, al tiempo que se mantiene el apoyo para las personas que realmente necesitan estos recursos.
A diferencia de las restricciones anteriores, que se enfocaban principalmente en determinados establecimientos, las nuevas disposiciones establecen limitaciones específicas sobre productos y servicios, incluso cuando estos se venden dentro de comercios que sí están autorizados a aceptar tarjetas EBT.
La decisión de Florida podría tener repercusiones más allá del estado, ya que la administración de Donald Trump ha mostrado interés en que otros estados adopten medidas similares para aumentar el control sobre el destino de las ayudas públicas.




