Los ciudadanos de Islandia rechazaron retomar las negociaciones para una posible incorporación a la Unión Europea (UE), luego de que el “no” obtuviera el 52,8 % de los votos, frente al 47,2 % del “sí”, de acuerdo con el resultado definitivo del referéndum.
La consulta buscaba determinar si el país debía reiniciar el diálogo con Bruselas, suspendido desde 2013. El Gobierno de centroizquierda, que promovió la votación, afirmó que respetará la decisión expresada por la población.
La participación alcanzó el 82,5 %, una de las cifras más altas registradas en el país en los últimos años. Aunque la opción favorable a reanudar las conversaciones se impuso en las dos circunscripciones de Reikiavik, no logró superar la ventaja obtenida por el “no” en otras regiones.
Islandia presentó su solicitud para ingresar a la UE en 2009, pero el proceso quedó paralizado cuatro años después. Desde entonces, la posibilidad de formar parte del bloque europeo ha generado debate en torno a temas como la soberanía nacional, el control de los recursos pesqueros y el costo de vida.
Con la victoria del “no”, Islandia deja nuevamente en pausa la posibilidad de avanzar hacia una futura adhesión al bloque europeo. Un triunfo del “sí” tampoco habría significado una entrada inmediata a la UE, sino el inicio de nuevas negociaciones que posteriormente tendrían que ser sometidas a otra consulta ciudadana.




