Ciudad del Vaticano. El papa León XIV pidió este domingo la liberación inmediata de las personas secuestradas en Haití tras la reciente masacre ocurrida en Kenscoff, donde cerca de medio centenar de personas murieron y decenas fueron tomadas como rehenes.
Tras el rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, el pontífice manifestó su solidaridad con las víctimas y sus familiares, al tiempo que instó a las autoridades y a los responsables de la violencia a adoptar medidas concretas para proteger a la población.
“Pido que los rehenes sean liberados sin demora”, expresó el papa, quien además llamó a poner fin a todas las formas de violencia que mantienen sumido al país en una grave crisis de seguridad.
El ataque registrado el pasado 23 de agosto en Kenscoff dejó aproximadamente 50 muertos y 60 personas secuestradas. De este grupo, 13 ya fueron liberadas, de acuerdo con el balance más reciente.
La situación refleja el deterioro de la seguridad en Haití. Según cifras de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH), durante el segundo trimestre de 2026 al menos 1,408 personas fueron asesinadas y otras 656 resultaron heridas.
Ante este escenario, el jefe de la BINUH, Carlos Ruiz Massieu, exhortó a las autoridades haitianas a combatir la impunidad y perseguir a quienes financian y respaldan a las pandillas que mantienen la violencia en el país.
El llamado del papa se suma a las voces que reclaman acciones urgentes para proteger a los civiles, liberar a los secuestrados y restablecer la seguridad en Haití.




