La crisis energética que atraviesa Cuba continúa agravándose. La Unión Eléctrica (UNE) pronostica que durante el horario de mayor demanda de este domingo los cortes de electricidad podrían afectar de manera simultánea hasta al 71 % del territorio nacional.
Según los datos de la empresa estatal, la capacidad disponible para la hora pico será de apenas 972 megavatios (MW) frente a una demanda estimada de 3.250 MW, lo que generaría un déficit de 2.308 MW y obligaría a desconectar parte del servicio para evitar un colapso del sistema eléctrico.
La situación ya se extendió durante toda la jornada anterior y continuó durante la madrugada de este domingo. En La Habana, los apagones han llegado a superar las 20 horas diarias, mientras que en varias provincias se han registrado interrupciones que duran más de dos días consecutivos.
Uno de los principales problemas se encuentra en las centrales termoeléctricas. Actualmente, ocho de las 16 unidades de generación del país permanecen fuera de funcionamiento debido a averías o labores de mantenimiento.
Entre las instalaciones afectadas figura una unidad de la central termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos, una de las plantas más relevantes del sistema eléctrico cubano, con una participación cercana al 14 % de la generación nacional.
A estos inconvenientes se suma el deterioro de la infraestructura energética, marcada por décadas de explotación y una falta prolongada de inversiones. Las termoeléctricas aportan alrededor del 40 % de la electricidad del país y utilizan principalmente crudo nacional.
Otro 40 % de la generación depende de motores que funcionan con diésel y fueloil, pero la escasez de combustible mantiene buena parte de estas unidades inactivas. El 20 % restante procede del gas y de fuentes renovables, especialmente la energía solar, sector que ha recibido recientemente apoyo de China.
El Gobierno cubano ha calificado el estado del Sistema Electroenergético Nacional como “agudo”, “crítico” y “extremadamente tenso”, atribuyéndolo tanto al deterioro de la infraestructura como a las dificultades para obtener combustible.
Cuba necesita, según estimaciones oficiales, unos 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades energéticas, de los cuales aproximadamente 40.000 proceden de la producción nacional.
La persistencia de los apagones representa uno de los principales problemas que enfrenta actualmente la población cubana y amenaza con profundizar las dificultades económicas y sociales de la isla.




