El Ejército de Nepal ha intensificado las operaciones de búsqueda y rescate doce días después de las devastadoras riadas del 26 de agosto, que arrasaron el norte del país y dejaron a más de 900 trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.
Operaciones en marcha
Las fuerzas armadas informaron que los desaparecidos se encuentran en el interior de los túneles de once proyectos hidroeléctricos, entre ellos Rasuwagadhi y Trishuli-3A, donde ya se logró penetrar en salas de control y conductos principales.
En otras plantas, los militares trabajan a contrarreloj para ensanchar accesos colapsados y permitir la entrada de excavadoras. Debido a la dificultad del terreno montañoso, se utilizan sistemas de cables para descender maquinaria pesada por los barrancos.
Apoyo internacional
Expertos extranjeros colaboran en las incursiones, empleando cámaras térmicas para detectar señales de vida en proyectos como Upper Trishuli-1.
Balance de víctimas y asistencia
Hasta ahora, los centros de emergencia militares en Trishuli y Dhunche han atendido a 3,298 heridos. Además, se han evacuado por vía aérea a 3,967 personas, incluidos 275 extranjeros, desde las zonas aisladas.
Despliegue militar
Más de 9,300 efectivos están desplegados en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Chitwan y Nawalparasi Este, dedicados al rescate, recuperación de cadáveres y restablecimiento de vías. En Nuwakot, ingenieros aceleran la construcción de un puente provisional sobre el río Tadi con capacidad para 50 toneladas.




