El nuevo presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el bangladesí Khalilur Rahman, abogó este martes por una ONU más abierta e inclusiva, en la que tengan mayor participación sectores de la sociedad que tradicionalmente han quedado al margen.
Durante su primer encuentro con los medios desde que asumió el cargo, Rahman señaló que la organización no debe limitarse a ser una alianza entre Estados, sino que también debe escuchar a la sociedad civil, los medios de comunicación, empresarios, innovadores y representantes del ámbito académico.
El diplomático recordó que la Carta de la ONU comienza con la expresión “Nosotros, los pueblos de las Naciones Unidas”, una frase que, según explicó, demuestra que la organización debe representar también a las personas y no únicamente a los gobiernos.
Rahman, quien ejercerá la presidencia durante un año en sustitución de la alemana Annalena Baerbock, afirmó que durante su gestión buscará “abrir las puertas” de Naciones Unidas y dar mayor espacio a quienes suelen ser considerados actores externos.
Recuperar la confianza
El nuevo presidente también destacó la necesidad de restaurar la confianza en la ONU y promover una transformación profunda que permita a la institución responder a los desafíos actuales y futuros.
Rahman sostuvo que el mundo del siglo XXI es muy diferente al de 1945, cuando fue creada la organización, por lo que considera necesario modernizar sus estructuras y adaptarlas a las nuevas circunstancias internacionales.
“Nos encontramos en una situación de déficit de confianza”, afirmó, al tiempo que defendió una reforma que permita fortalecer el respaldo de los países hacia Naciones Unidas.
El presidente de la Asamblea General aseguró que su gestión estará marcada por dos prioridades: recuperar la credibilidad de la organización y prepararla para el futuro, con una participación más amplia de las distintas voces de la comunidad internacional.




