El presidente de la República, Luis Abinader, reclamó este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) que la comunidad internacional complete el despliegue de la fuerza autorizada para enfrentar a las bandas armadas en Haití, al advertir que la República Dominicana no asumirá en su territorio las consecuencias de esa crisis.
Durante su intervención en el 81.º período de sesiones, Abinader señaló que la fuerza desplegada en Haití cuenta con apenas una quinta parte de los efectivos autorizados y que su mandato vence el próximo 30 de septiembre.
“Renovar sin completar sería prolongar una promesa sin cumplirla”, expresó.
Acciones inmediatas
El mandatario planteó tres medidas urgentes: completar el despliegue de la fuerza internacional, hacer cumplir el embargo de armas y sancionar a quienes financian o protegen a las bandas, además de fortalecer la Policía, las Fuerzas Armadas y el sistema de justicia haitianos.
Límites de RD
Abinader reiteró que “no existe una solución dominicana a la crisis haitiana” y que ningún Estado ni organismo puede imponer al país que la asuma. Aseguró que el Gobierno continuará protegiendo la frontera, aplicando las leyes migratorias y fortaleciendo las Fuerzas Armadas, en ejercicio de la soberanía reconocida por la Carta de la ONU.
El presidente recordó que RD ha colaborado con la misión internacional mediante aportes financieros, apoyo logístico y asistencia hospitalaria, pero subrayó que esas acciones responden a razones de seguridad nacional.
Reformar la ONU
La crisis haitiana fue parte de un planteamiento más amplio sobre la necesidad de reformar Naciones Unidas. Abinader propuso renovar la representación en el Consejo de Seguridad, mejorar las operaciones de paz y redefinir el acceso al financiamiento internacional para países de renta media.
Reiteró que corresponde a América Latina y el Caribe ofrecer un nuevo liderazgo y que una mujer ocupe por primera vez la Secretaría General de la ONU.
Economía y estabilidad
El mandatario vinculó los conflictos internacionales con sus efectos en RD, destacando el aumento de los precios de combustibles y alimentos. Recordó que el país importa la totalidad de los hidrocarburos que consume y defendió la necesidad de un sistema internacional basado en reglas.
Abinader también presentó indicadores internos:
- La pobreza monetaria bajó de 25.8 % en 2019 a 14.6 % en 2026.
- RD salió del mapa del hambre de la FAO.
- La inversión extranjera superó los US$5,000 millones en 2025.
- Las exportaciones alcanzaron casi US$16,000 millones.
- El turismo proyecta más de 12 millones de visitantes en 2026.
Finalmente, reclamó que las instituciones financieras internacionales incorporen el Índice de Vulnerabilidad Multidimensional para evaluar las necesidades de los países y que el desarrollo se mida más allá del PIB.
Este hecho conecta con la crisis haitiana, la posición de RD en la ONU y los avances en pobreza y turismo presentados por Abinader.




