París. — El llamado a la paz del papa León XIV congregó este sábado a decenas de miles de personas en el centro de París, donde los fieles se concentraron para participar en la multitudinaria misa que el pontífice celebrará en la plaza de la Concordia.
La visita papal ha despertado un amplio entusiasmo entre creyentes procedentes de distintos países, quienes destacan el mensaje de paz como uno de los principales motivos para acudir al encuentro. Para muchos de los asistentes, la presencia del pontífice representa una oportunidad especial en un contexto internacional marcado por conflictos armados e incertidumbre.
Las autoridades esperan que hasta 700.000 personas se reúnan a lo largo de los Campos Elíseos y sus alrededores para seguir la ceremonia, cuyo inicio está previsto para las 15:00 horas. Desde varias horas antes, los asistentes comenzaron a ocupar los espacios habilitados, pese a las extensas filas y a la amenaza de lluvia.
Muchos llevaron alimentos y agua para soportar la espera hasta el paso del Papamóvil. El ambiente estuvo marcado por los colores amarillo y blanco del Vaticano, además de banderas francesas, pancartas y mensajes de bienvenida al pontífice.
Entre los asistentes también hubo grupos religiosos, scouts y representantes de distintas parroquias. Algunos recorrieron a pie varios kilómetros para llegar al lugar de la celebración.
Una religiosa peruana que coincidió con la visita de León XIV en París resaltó el carácter cercano del papa y su preocupación por la dignidad humana y el cuidado de la naturaleza. Otros asistentes señalaron que el pontífice transmite, según su percepción, valores relacionados con la misericordia, la alegría, la humildad y la paz.
La misa constituye uno de los principales actos de la visita de León XIV a la capital francesa, donde el papa desarrolla una agenda que combina actividades religiosas y encuentros de carácter institucional.
La multitud reunida en las calles parisinas refleja el interés que ha generado la visita papal, especialmente entre jóvenes, comunidades religiosas y peregrinos llegados desde diferentes partes del mundo.
Fuente EFE




