Durante su intervención, Abdala destacó con fervor la urgente necesidad de paz y democracia en Venezuela. Expresó su preocupación por la difícil situación que enfrentan los venezolanos, afirmando que “Hay 30 millones de ciudadanos que claman por paz y justicia. ¿Acaso están condenados a vivir en un constante sufrimiento?”.
El embajador también hizo un llamado a la comunidad internacional, subrayando que “Cada vida perdida y cada persona torturada en Venezuela es una tragedia que debe preocuparnos a todos. No vamos a ceder en nuestra defensa de los derechos humanos y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano. No se debe ofender a quienes defienden lo que es justo”. Este discurso ha captado la atención global, resaltando la posición firme de Uruguay en la defensa de la democracia y los derechos humanos en la región.