Sala, que se encontraba en Irán por motivos de trabajo con un visado regular, fue detenida días después de que las autoridades italianas, a petición de EE. UU., arrestaran al ingeniero suizo-iraní Mohammad Abedini Najafabadi en Milán. Abedini está acusado de proporcionar componentes para drones utilizados en un ataque en Jordania en 2023, en el que murieron tres soldados estadounidenses. La situación de Abedini sigue siendo incierta.
Irán había vinculado la liberación de Sala a la de Abedini, sugiriendo que las condiciones carcelarias de ambos deberían ser equivalentes. No obstante, a medida que avanzaban las negociaciones, las condiciones de detención de Sala mejoraron. Según declaró en una llamada telefónica el martes, a la periodista le habían dado una cama, ya que anteriormente dormía en el suelo, y recibió los paquetes enviados por la embajada italiana.
Renato Sala, padre de la periodista, expresó su orgullo por su hija: «Solo he llorado tres veces en mi vida. El trabajo del Gobierno ha sido excepcional. Ha sido un trabajo de coordinación extraordinario», señaló. Su pareja, el periodista Daniele Raineri, también comentó que había hablado con ella por teléfono y expresó su felicidad por el inminente reencuentro.