Pérez Blanco, quien estaba próximo a cumplir 80 años el 6 de febrero, fue un destacado empresario y pionero en la importación de motocicletas en República Dominicana. Durante su juventud, estableció una factoría en Nueva York, donde empleó a más de un centenar de personas, y posteriormente consolidó su trayectoria en el sector comercial del país.
Su familia lo recuerda como un hombre honesto, de principios firmes y con una personalidad franca, que siempre actuó con integridad en sus relaciones personales y empresariales.
Su legado en el ámbito empresarial y su impacto en el comercio dominicano lo convierten en una figura destacada cuya partida deja una huella en el país.