El presidente de la República, Luis Abinader, garantizó este lunes que su gobierno no intervendrá en el proceso judicial relacionado con la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, donde el colapso del techo dejó un saldo de 231 muertos y más de 180 heridos, algunos de ellos de gravedad.
Durante su participación en La Semanal con la Prensa en el Palacio Nacional, Abinader subrayó que el Gobierno respetará el proceso judicial y que no habrá ninguna interferencia en las investigaciones.
“Nosotros vamos a respetar que se haga justicia, como tiene que hacerse justicia, y no van a encontrar ningún tipo de incidencia del Gobierno en los aspectos de justicia”, indicó el mandatario.
El presidente destacó que su administración siempre ha respetado los procesos legales, asegurando que “si hay un gobierno que ha respetado todos los procesos legales es este Gobierno”.
El colapso del techo de la discoteca Jet Set ocurrió la madrugada del martes 8 de abril cuando el merenguero Rubby Pérez amenizaba un evento. El artista también falleció entre los escombros.
Investigación en curso
La Dirección General de Persecución del Ministerio Público, bajo la dirección del procurador adjunto Wilson Camacho, lleva a cabo la investigación penal. Además, el Gobierno ha designado una comisión de expertos, tanto nacionales como internacionales, para esclarecer las causas del trágico incidente.
El mandatario indicó que la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad (Onasvie) está a cargo de las investigaciones técnicas, lideradas por el ingeniero geólogo Leonardo Reyes Madera, quien es ampliamente reconocido en el país.
En cuanto al manejo de los escombros, Abinader explicó que una parte fue llevada a la Ciudad Ganadera para su análisis, mientras que otro tramo fue erróneamente transportado a Santiago. Según Ramón Rodríguez, encargado de una empresa contratista del monorriel de Santiago, el traslado fue un “error”, ya que el equipo desconocía la ubicación adecuada para disponer los escombros.
Mientras tanto, el lugar de la tragedia sigue resguardado por efectivos de la Policía Nacional.




