Categories

El Vaticano entra en sede vacante tras la muerte del Papa Francisco

Ciudad del Vaticano, 21 de abril de 2025 – La Santa Sede ha entrado oficialmente en periodo de sede vacante tras el fallecimiento del Papa Francisco este Lunes de Pascua, a las 7:35 de la mañana. Se trata del tercer cónclave en lo que va del siglo XXI y marca el inicio del proceso que llevará a la elección del nuevo Obispo de Roma, sucesor de Pedro y líder espiritual de la Iglesia Católica.

Aunque ampliamente conocido, el proceso de sede vacante está lleno de detalles legales y rituales que reflejan siglos de tradición eclesial.

¿Qué es la sede vacante?

La sede vacante es el periodo que va desde que se produce la vacante en la Sede de San Pedro —ya sea por muerte o renuncia del Papa— hasta la elección del nuevo pontífice. Durante este tiempo, el Papa deja de ejercer sus funciones y el gobierno de la Iglesia queda en manos del Colegio Cardenalicio.

Este proceso está regulado por la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, promulgada por Juan Pablo II en 1996 y modificada posteriormente por Benedicto XVI, quien introdujo cambios como la necesidad de una mayoría cualificada para la elección del nuevo Papa.

El rol del camarlengo

Una figura central en esta transición es el Camarlengo, actualmente el cardenal irlandés Kevin Joseph Farrell, quien tiene la responsabilidad de certificar oficialmente la muerte del pontífice, custodiar los bienes de la Santa Sede y coordinar el funcionamiento administrativo hasta que haya nuevo Papa. Es también quien dirige los preparativos del cónclave y las exequias del pontífice fallecido.

Un periodo sin cambios

Durante la sede vacante rige el principio de nihil innovetur (“que no se innove nada”), lo que significa que no pueden tomarse decisiones trascendentales en la estructura de la Iglesia. Solo se atienden los asuntos ordinarios o urgentes, y todo queda a cargo del Colegio de Cardenales.

El próximo paso: el cónclave

Con la sede vacante declarada, se iniciarán los preparativos para el cónclave en la Capilla Sixtina. 138 cardenales electores —todos menores de 80 años— tendrán la responsabilidad de elegir al nuevo Papa. La fumata blanca y el anuncio del Habemus Papam marcarán el inicio de un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia.

Forgot Password

Header Ad
Right Ad
Header Ad