Unos 380 ciudadanos haitianos indocumentados retornarán este viernes a su país de manera voluntaria, luego de ser desalojados de la comunidad de Mata Mosquito, ubicada en las cercanías de la zona turística de Bávaro y Punta Cana, según confirmaron activistas de derechos humanos.


Las casuchas de zinc y madera fueron destruidas por maquinaria pesada entre el martes y miércoles. Se estima que en el lugar residían al menos 400 familias. El activista aseguró que el asentamiento no era una “cueva de delincuentes”, como se divulgó en redes sociales, sino un espacio donde coexistían pacíficamente haitianos y dominicanos.
El retorno de los ciudadanos haitianos se está organizando en colaboración con la Embajada de Haití en Santo Domingo, que ha dispuesto autobuses para su traslado a la frontera.
Desde octubre del 2024, el Gobierno dominicano ha intensificado los operativos de detención y deportación de haitianos en situación migratoria irregular. Esta semana, las autoridades también comenzaron a detener a parturientas haitianas en hospitales, una acción que ha sido cuestionada por Naciones Unidas, Amnistía Internacional y el propio gobierno haitiano.
En marzo pasado, organizaciones nacionalistas encabezaron una marcha en el sector contiguo, Hoyo de Friusa, denunciando la presencia masiva de haitianos en la zona. El evento terminó con incidentes entre manifestantes y agentes policiales.
Actualmente, las fuerzas de seguridad permanecen desplegadas en Mata Mosquito para impedir el regreso de nuevos asentamientos.




