La Administración del presidente Donald Trump confirmó este martes que expirará la licencia que permitía a la petrolera estadounidense Chevron operar en Venezuela, como parte de una estrategia para aumentar la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro. La medida entrará en vigor a las 23:59 (hora del Este de EE. UU.), según informó la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce.
“No vamos a permitir que llegue dinero que asista al régimen de Maduro”, declaró Bruce en una rueda de prensa, al explicar que el presidente Trump ordenó al secretario de Estado, Marco Rubio, cancelar todas las licencias petroleras emitidas durante la administración de Joe Biden que, según dijo, beneficiaron al gobierno venezolano.
A partir del miércoles, Chevron solo podrá llevar a cabo operaciones esenciales de mantenimiento en el país sudamericano. Quedará prohibida la producción y exportación de crudo, así como nuevas inversiones en territorio venezolano.
Durante el gobierno de Biden, Chevron había retomado sus actividades limitadas en Venezuela en el marco del diálogo entre el oficialismo y la oposición para facilitar la celebración de elecciones presidenciales. Sin embargo, esta postura fue revertida por Trump, quien ya en marzo había anunciado la cancelación de la licencia, aunque luego concedió una prórroga hasta el 27 de mayo.
La salida de Chevron supone un duro golpe para la economía venezolana, ya que la empresa estadounidense desempeñó un rol clave en la recuperación parcial de la producción petrolera nacional en los últimos años.
El anuncio se da en medio de contradicciones dentro del propio entorno de Trump. Richard Grenell, enviado especial del expresidente, había indicado recientemente que la licencia sería renovada tras un acuerdo con Caracas para liberar a un ciudadano estadounidense detenido. No obstante, fue el propio secretario de Estado, Marco Rubio, quien desmintió esa posibilidad y confirmó la expiración del permiso.
La decisión marca un giro decisivo en la política energética de Estados Unidos hacia Venezuela, con la administración Trump endureciendo nuevamente su postura frente al régimen de Maduro.




